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Éste, es parte de una serie de artículos sobre el sistema escolar en Japón.
La preparación de los profesores está estandarizada. Esto quiere decir que el ministerio fija un estándar para que todas las universidades formen un docente con más o menos las mismas capacidades. Existe, además, un concejo de formación docente que siempre revisa el currículo nacional y trabaja con el ministerio.
Todos los profesores nuevos, cuando empiezan a hacer clases, tienen una inducción y una mentoría por un año en un centro u oficina de educación local. O sea, si eres profe, no te dejan solo al principio, si no que te van guiando y acompañando. De hecho, a los docentes se les capacita 2 días a la semana en el establecimiento sobre cómo hacer sus labores y, 1 día a la semana, la capacitación ocurre fuera de la escuela. El ministerio también ofrece capacitaciones para profesores experimentados y para los administrativos.
Respecto al salario, este es alto. El dinero viene a nivel nacional, por lo que no importa si se trabaja en una ciudad pobre o rica.
Los profesores también tienen otras responsabilidades, sobre todo en la escuela primaria. Una vez al año, durante los primeros meses del año escolar, el profesor jefe visita cada casa de los padres de su curso. Eso lo hacen para evaluar el ambiente familiar y dar consejos a los padres sobre la educación de su hijo. Entender el contexto del estudiante ayuda al profesor a adaptarse mejor a lo que necesita el niño(a). Por su parte, dada la influencia del confusionismo, los padres creen que los profesores son excelentes consejeros educacionales, así que respetan lo que les dicen.
Los profesores además son responsables de la conducta de los estudiantes dentro y fuera de la escuela. No son exactamente obligados, pero de cierta forma es lo que la sociedad espera. Por ejemplo, si el estudiante se mete en problemas con la policía o queda hospitalizado, es común que los padres llamen al profesor jefe. Así mismo, los profesores también instan a los estudiantes a hacer los deberes en el hogar. También producto del confusionismo, los profesores no se quejan de estas responsabilidades y se sienten orgullosos al respecto.
En general, un profesor que entra al sistema público es casi imposible que sea despedido. Un exceso de estabilidad que ciertamente también lleva a casos de abuso de poder o relajo. En buen chileno: saco la vuelta. Total, no me van a echar.
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Principales fuentes
- OECD, Program for International Student Assessment (PISA) http://www.oecd.org/pisa/
- Nemoto, Y. (1999). The Japanese education system.
- Ministerio de educación de Japón: https://www.mext.go.jp/en
- Datos macroeconómicos del Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y similares.
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